El 2026 promete ser un año clave en la consolidación de la madurez digital, donde innovación, sostenibilidad y gobernanza tecnológica caminarán de la mano. Según Leonardo Covalschi, CEO de TIVIT Latam, la región entrará en una nueva etapa donde la tecnología no solo deberá ser avanzada, sino también estratégica, ética y controlada.
El fin de la innovación sin propósito
Después de un 2025 dominado por la inteligencia artificial y la ciberseguridad, las empresas en 2026 dejarán de adoptar tecnología por moda y comenzarán a hacerlo con objetivos claros y medibles. La resiliencia digital y la sostenibilidad tecnológica serán los nuevos estándares de madurez digital.
1. IA Agente: autonomía con supervisión humana
La IA agente (Agentic AI) es una evolución de la IA generativa. Ahora, los sistemas podrán actuar de forma autónoma, aprender del contexto y colaborar con humanos. Esto abrirá nuevas posibilidades en productividad, atención al cliente y automatización de decisiones.
No obstante, su implementación requerirá fuertes marcos de supervisión, transparencia y regulación local. En este sentido, la soberanía tecnológica cobrará relevancia para asegurar control regional sobre los modelos de IA.
2. Nube soberana: datos bajo control local
Con el crecimiento de normativas de protección de datos en América Latina, la nube soberana será clave. Este modelo permite que los datos se almacenen y procesen dentro del país o región, mejorando el cumplimiento legal y reduciendo riesgos de exposición internacional.
3. Automatización inteligente: humanos aumentados
La automatización dejará de enfocarse únicamente en eficiencia para convertirse en una herramienta de toma de decisiones adaptativa. Combinada con IA contextual, permitirá detectar patrones, optimizar procesos y apoyar el trabajo humano en análisis complejos.
La clave será una automatización que no reemplace, sino potencie a las personas.
4. Tecnología sostenible: menor impacto, mayor eficiencia
La sostenibilidad digital se convertirá en ventaja competitiva. Las empresas priorizarán centros de datos eficientes, algoritmos menos exigentes energéticamente y estrategias de reciclaje de hardware. Reducir la huella digital no solo será bueno para el planeta, también para la reputación y los costos operativos.
5. Ciberseguridad desde el diseño
La seguridad ya no será un parche al final del proceso, sino una base estructural. Los modelos de Zero Trust, la detección predictiva de amenazas y la automatización de respuestas se volverán esenciales en un entorno donde incluso los ataques son potenciados por IA.
Solo aquellas organizaciones que integren ciberseguridad desde el diseño estarán listas para enfrentar los desafíos del futuro digital.
Conclusión: 2026, el año de la madurez digital
TIVIT anticipa un 2026 donde las empresas más exitosas serán las que logren equilibrar tecnología avanzada, responsabilidad ética y sostenibilidad ambiental. No se trata solo de innovar, sino de inspirar confianza y construir futuro.
¿Estás listo para liderar la transformación digital con propósito?
